Esta vivienda está prefabricada con materiales para resistir agua, nieve y fuego y su precio está por debajo de los 33.000 euros.

Hay quienes han dado la vuelta a la maqueta de un globo terráqueo y donde lo han detenido con su dedo, allá deciden mudarse. Esta sería una metáfora —con matices— de las casas prefabricadas: una vivienda que se puede colocar en cualquier parte, tanto en España como en el resto mundo. Entre ellas, están las que destacan por su precio, por su mínima huella ambiental y hasta por su atrevido diseño.

Estas tres características son las señas de identidad de los modelos de casas prefabricadas que ofrece la empresa californiana Zomes. Su forma bien podría recordar a las yurtas de los mongoles o incluso a la casa de Los Pitufos. Aunque rápidamente se descartan ambas comparaciones, pues está construida con materiales ultrarresistentes y mide 5,8 metros de ancho por 4,2 metros de alto.

La empresa californiana, especializada en la construcción de casas con materiales duraderos y exteriores extravagantes, presenta esta vivienda como una alternativa ecológica y económica a las casas de construcción tradicional, ya que está construida con materiales sostenibles y apenas cuesta 32.900 euros.

Se trata de una casa compacta que ofrece un tiempo de construcción de récord y otra ventaja única: la posibilidad de desmontarla y reubicarla posteriormente a otra localización. La compañía asegura que tarda solo un mes en fabricarla en su taller, para luego cargarla en un camión y entregarla ensamblada en el lugar donde se va a instalar. En este caso, aseguran que el montaje final in situ tarda unos tres días, en lo que se refiere a su modelo más pequeño.

Una comunidad de minicasas

Como en toda vivienda, la primera pregunta que suele hacerse es cuántas personas pueden vivir en ella. Desde Zome apuntan a una o dos personas, aunque recomiendan utilizar pantallas plegables o de acordeón si se desea dividir esta vivienda con forma de cúpula en varias habitaciones. Si hay a alguien no termina de convencerle esta alternativa, también existe la posibilidad de aunar este tipo de casas prefabricadas mediante pasillos, que pueden unir dos o más unidades.

Si por algo se caracteriza esta vivienda es por su particular diseño. No solo resulta llamativo para la vista, sino que está hecho con una estructura ecológica y reciclable en un 90%, además de duradera: sus creadores aseguran que puede durar 500 años. Que esta idea haya surgido en California no es casualidad, pues se trata de una zona habitualmente asediada por los incendios. Por eso Zome está fabricada con materiales que la hacen resistente al fuego, al agua, a la nieve y a posibles plagas.

En cuanto a su diseño, Zomes propone varias alternativas para los 18,5 metros cuadrados que ofrece su modelo más pequeño. Aquí se puede instalar desde una cama para invitados hasta una zona de estar. Si se quiere añadir mobiliario, la empresa californiana recomienda utilizar muebles con esquinas redondeadas.

Para quien se le quede pequeña esta opción, Zome también cuenta con otros dos modelos, que tienen incluso una segunda planta de 18,5 metros cuadrados que se suman a los 74 de la primera planta. Eso sí, el incremento del precio también es considerable, ya que estos modelos superan ampliamente los 200.000 euros.

Independientemente del modelo que se escoja, las Zomes están fabricadas con un tipo de diseño “de la cuna a la cuna” (cradle to cradle, en su versión original). Se trata de un proceso en el que se evita utilizar productos tóxicos y peligrosos para el medioambiente. Así, esta vivienda está hecha por un compuesto neutro a base de perlita y magnesio, con los que se asegura la durabilidad y la rigidez de la vivienda.

Fuente:ElEspañol