El estudio de arquitectura Terravita ha diseñado la primera casa pasiva con la certificación Passivhaus Premium. La más alta categoría que otorga el Instituto PassivHaus reconoce que, el escaso aporte de energía que necesita la vivienda, proviene en su totalidad de fuentes de energías renovables. Se consigue así que la casa sea prácticamente autosuficiente a nivel energético.

Autoabastecimiento energético con renovables

La certificación Passivhaus Premium fija unos baremos para medir el consumo energético de la vivienda que, en este caso, indica que tiene una demanda energética por debajo de los 30 kWh/ m² por año. Para abastecerse emplea energías renovables capaces de generar una cantidad de energía superior a los 120 kWh/ m².

Imagen de la Plataforma Española de Edificación Passivhaus sobre las diferentes categorías de sus certificaciones.

Estas cifras se consiguen gracias a la autosuficiencia energética a partir de una instalación de energía solar fotovoltaica. De este modo la vivienda no necesita conectarse a la red eléctrica ni contar con combustible fósil alguno. Para garantizar el suministro eléctrico ininterrumpido exclusivamente con energía solar dispone un sistema de acumulación capaz de abastecer a la vivienda incluso en los días poco soleados. La tecnología inteligente facilita a sus habitantes la programación de horarios para que los mayores consumos de energía se produzcan durante el día, que es cuando más energía se genera en esta vivienda eficiente.

Para lograr una óptima climatización y confort se recurre a otra fuente de energía renovable como es la aerotermia, que permite tanto calentar como enfriar el agua. Con la tecnología de techo refrescante se enfria la vivienda en momentos puntuales del verano. Asimismo, en invierno el calor proviene de una batería de calentamiento en la impulsión de la ventilación.

El sistema de ventilación mecánica controlada de doble flujo con recuperador de calor de alta eficiencia proporciona la circulación y calidad del aire necesaria con un bajo consumo energético.

Proyecto Terravita, casa pasiva con certificación Passivhaus Premium

La vivienda unifamiliar cuenta con una superficie de 210 metros cuadrados distribuidos en sala de estar, cocina y comedor en un único espacio, tres dormitorios, dos baños, un estudio, un distribuidor y una sala técnica. Ubicada en Ibiza, se ha construido en 8 meses gracias a su estructura de madera. Este proyecto ha sido seleccionado como como finalista del III Concurso Iberoamericano Passivhaus, organizado en el marco de la VII Conferencia Española Passivhaus, en noviembre de 2015 en Barcelona.

La certificación Passivhaus Premium la convierte en una de las viviendas más eficientes de España y en la segunda del mundo en obtener esta clasificación. Además, es un buen ejemplo de arquitectura tradicional ibicenca y construcción bioclimática, ya que aprovecha los recursos naturales disponibles como la vegetación, asoleamiento, etc. Es así un claro ejemplo de edificio sostenible que busca el confort de sus habitantes desde un profundo respeto al entorno.

Fuente:caloryfrio.com