El norte de Europa representa el principal motor de este sector tan pujante y popular en la actualidad

El de las casas prefabricadas es un sector en auge en los últimos años, especialmente desde el estallido de la pandemia del Covid-19. Sus facilidades a la hora de transportar sus materiales y montarse en el lugar elegido en tiempo récord y con gran facilidad suponen una importante ventaja. Si a esto unimos el precio en muchos casos menor, la conciencia ecológica cada vez más presente en las empresas constructoras y la alta personalización de la que disponen gran parte de los modelos, sale una alternativa más que interesante frente a la vivienda tradicional.

Sin embargo, la popularidad de este tipo de inmuebles se reparte de forma desigual. Aunque en España llevan varios años despegando y aumentando de forma considerable el abanico de opciones disponibles, existiendo ya empresas dedicadas específicamente a las casas prefabricadas, los países del centro y norte de Europa llevan bastante ventaja al respecto.

Según datos compartidos por la Plataforma de Edificación Passivhaus, el pasado año las ventas de viviendas prefabricadas aumentaron un 60 % en nuestro país, una espectacular subida que ha venido motivada por la crisis del coronavirus. No obstante, la demanda de este tipo de inmuebles, como señala el mismo informe, apenas supone aún el 1 % del total del sector en España.

Las prefabricadas triunfan en Europa

Se trata de un porcentaje que, aunque puede crecer rápidamente si el aumento de la demanda continúa en la misma tendencia, actualmente continúa siendo residual, especialmente si lo comparamos con otros países. Alemania es, junto al Reino Unido (donde se levantará la mayor fábrica de casas prefabricadas del mundo), uno de los países con mayor parte de la cuota de mercado de construcción de casas prefabricadas. La demanda dentro del país llega al 9 %.

Unas cifras que, sin embargo, se quedan lejos de los grandes líderes, los países del norte de Europa y algunos centroeuropeos, como Países Bajos. En algunos de ellos la implantación de las viviendas modulares es tal que estas representan la gran mayoría de la producción y han cambiado por completo los hábitos de las compañías inmobiliarias, incluso de las más cercanas a la vivienda tradicional.

En este grupo destaca Suecia, el país a la cabeza en la implantación de sistemas de construcción panelizados. De hecho, en torno al 80 % del sector inmobiliario sueco utiliza estructuras y elementos prefabricados a la hora de levantar casas y edificios de cualquier tipo.

Curioso es el caso de Estados Unidos, exportador del concepto de casa prefabricada hace dos décadas, unas latitudes en las que comenzaron a comercializarse hace mucho. Aunque en la década de 2011 las ventas habían ido aumentado de forma considerable, la pandemia estancó el proceso e incluso lo hizo disminuir, al contrario de lo que ha ocurrido en el viejo continente.

Barcelona, a la cabeza en España

Volviendo a España, el interés que hoy por hoy existe por las viviendas modulares no es el mismo en todos los territorios. Algunos de ellos concentran gran parte de la demanda por este tipo de inmuebles, destacando una provincia por encima del resto: Barcelona, con el 13 % de la demanda tanto de casas de nueva factura como de segunda mano. Bastante por detrás, con la mitad de interés, Madrid (7 %) y Valencia (6 %), tal y como recogen los datos de la plataforma Habittisimo a comienzos de este año.

 

Fuente:ABC