El Consorcio Passivhaus, asociación sin ánimo de lucro comprometida con los edificios de consumo casi nulo, pasivos y de balance neto o positivo, destaca que los edificios Passivhaus son notablemente más frescos que los edificios convencionales debido al buen aislamiento térmico y a estrategias efectivas que previenen la acumulación de calor. El Passivhaus se caracteriza también por una envolvente continua hermética, un buen control solar y un sistema de ventilación interior, entre otros factores. La ventilación mecánica hace uso eficiente de la energía, aporta bienestar y permite reducir el consumo de aire acondicionado hasta un 30%.

El Edificio Nubia, un ejemplo de construcción pasiva.

El mes de julio es el mes más cálido del año y uno en los que más se dispara la factura de la luz para muchos usuarios. Las altas temperaturas provocan que se de más uso del habitual a los sistemas de aire acondicionado para conseguir bienestar y aliviarnos un poco. Pero con este gesto a menudo se olvida que de este modo se hace daño no solo al bolsillo sino también al medio ambiente.

Las viviendas con certificación passivhaus están preparadas para pasar el verano en mejores condiciones que en una casa convencional. “Su aislamiento, envolvente y hermeticidad garantizan confort térmico interior, hasta los meses más calurosos de verano y así se hace frente a las olas de calor gracias a un método certificado de cálculo a partir del cual obtenemos la certeza de que esta premisa se cumple” afirma Manuel Medina, presidente del Consorcio Passivhaus y Country Manager Spain & Portugal en Iso-Chemie.

Las casas pasivas también aportan “ventilación mecánica, que es una de las soluciones que permite ahorrar hasta un 30% del consumo de aire acondicionado mediante el tratamiento del aire frío o caliente que entra en la vivienda”, afirma Josep Castella, Country Manager de Zehnder Group Ibérica y miembro de la Junta Directiva del Consorcio Passivhaus. Este sistema de ventilación que incorporan las casas pasivas es muy eficiente y además impide que entre menos de un tercio de la humedad que entraría en condiciones normales en otro tipo de vivienda. De este modo no es necesario abrir ventanas ya que climatiza y evita la entrada y salida indeseada de calor.

Además, los sistemas de ventilación en casas pasivas pueden servir para climatizar sin tener que duplicar el sistema, por lo tanto, no será necesario tener ventilación y climatización. Este tipo de instalaciones ayuda a mantener el nivel de confort adecuado tanto en invierno como en verano puesto que mantiene la misma temperatura en exterior e interior. Estos sistemas pueden dar hasta una potencia de enfriamiento hasta 15w/m2, que es la demanda de refrigeración de una casa pasiva.

La ventilación mecánica con recuperación de calor se basa en un conjunto de conductos a lo largo de la vivienda que al mismo tiempo extraen el aire viciado de las zonas húmedas e impulsa aire limpio a las áreas secas de la vivienda. Llega consigo una serie de filtros que controlan la calidad del aire (CAI) que entra en la vivienda limpiando así posibles partículas o elementos nocivos que no interesa que entren en ella y renovándose.

Para evitar el sobrecalentamiento interior de un edificio también se cuenta con medidas “pasivas” que no exigen consumo de energía de refrigeración como por ejemplo proyectar persianas venecianas orientables de exterior para que la radiación solar infrarroja no entre por el cristal o hacer ventilación cruzada durante toda la noche, de este modo entra aire fresco, y se extrae el aire caliente descendiendo rápidamente la temperatura interior del edificio.

Fuente:Interempresas